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martes, 17 de noviembre de 2009

Ellos están perdidos, pero nosotros, nos encontramos?.

Hola amigos!.
Con todos los respetos y sin ánimo de molestar a nadie... creo que es de "género idiota", llamar a la violencia machista violencia de género, me parece dar un paso atrás.
Puede parecer que es una cuestión secundaria, de léxico... de utilizar una palabra u otra, pero no lo es.
Lo cierto es que cuando hablamos de violencia machista se aprietan dientes, estómagos y escondidos... hasta puños, me atrevo a decir.
Y se aprietan de pura rabia, de rigidez, de incomprensión, de soledad... la misma que consciente o inconscientemente da amparo al maltratador por una absurda
condición de pertenecer al mismo género y nada más.
Creo que precisamente por eso, es extremadamente importante, en esta ocasión, llamar a las cosas por su nombre, o es que acaso pensamos que dulcificando el lenguaje, vamos a conseguir más adeptos?.

Nunca me ha gustado la paz que promueven algunos... que no es otra que la de los cementerios. En vez de racismo, vamos a hablar de quienes discriminan por tener una pigmentación diferente, no vaya a ser que alguien se moleste!. No me gusta este juego.

Soy hombre y me enorgullezco de serlo y de pertenecer al género humano, al de las personas. Puedo maltratar a un niño a una joven a un abuelo o a una negra, pero sólo por que soy una persona inmadura, incivilizada, mediocre, egoísta, prepotente... pero no por pertenecer a un género. Y si maltrato y doy comprensión a la violencia sobre las mujeres, por creerlas inferiores y por que ellas se lo buscan... soy un machista de mierda.

Si fuera mujer, no me gustaría que los hombres "progres" -que ya han callado demasiado-, andasen ahora con titubeos, con tibiezas,y me avergonzaría de mi compañero si este hablase de género, en vez de violencia machista.

Soy un poco animal, lo sé, pero es que para andar con rodeos ya hay demasiados otros.

Y vosotros... dónde estáis?.

Ellos están perdidos, pero nosotros, nos encontramos?.
E.



ELLOS ESTÁN AQUÍ (Lluis Llach)
(ELLS SÓN AQUÍ)

Están aquí, entre nosotros,
tal vez en rostros inocentes
junto a la madre que acuna
a su hijo, un sol naciente.

Están aquí, entre nosotros,
en la alegría de la calle,
cerca del lecho donde muere el pobre
que sólo es rico para decir adiós;
junto al lecho donde muere el pobre
que se sabe tan rico cuando dice adiós.

Están aquí, entre nosotros,
desesperados en su interior,
desesperados en la esperanza
de que su mañana llegue presto.
Su mañana...Tiniebla blanca
en la que sus ojos sanguinolentos
disponen el orden de la vida
y de la muerte si así conviene,
y de la muerte si así conviene.

Están aquí, entre nosotros,
en la flaqueza de los inciertos,
y en la flaqueza afilan dagas
y en la flaqueza los envalentonamos.

Están aquí, entre nosotros,
con la ignorancia hecha ley,
su razón el fanatismo,
brutalidad su poder.

Están aquí, entre nosotros,
pero nosotros...¿dónde estamos?
Os lo pregunto a vosotros,
que sois amigos y sois muchos.
Están aquí, entre nosotros,
pero nosotros, ¿dónde estamos?

2 comentarios:

Oscar dijo...

Hola Ernesto,

veo muchas emociones en tu mensaje, y me alegro de que puedas expresar lo que llevas dentro en este espacio, que es para eso. Siempre estaré encantado de recibir tus aportaciones con el afecto que siento por ti y por todos los compañeros de L'Espai.

Ahora bien, celebrar la expresión de opiniones no significa que las comparta, y me gustaría devolverte algunas ideas que me surgen al leer tu mensaje:

En primer lugar hay que pensar que el día 25 de noviembre es el día internacional contra la violencia de género, y en ese contexto se utiliza el término. Una parte del movimiento de mujeres utiliza este lenguaje, y no me "averguenzo" de ellas por hacerlo, ni creo que sea del "género idiota" utilizarlas, ni me averguenzo de los compañeros que hemos utilizado este término en nuestras aportaciones.

Tampoco creo que sea adecuado decirnos a todos los que hemos participado en este manifiesto que utilizamos un lenguaje u otro en función de conseguir más o menos adeptos. Sabes que eso no es cierto, nos conoces y sabes que todo lo que escribimos está hecho con toda la honestidad de que somos capaces. Creo que no hay ninguna excepción en esto, de ningún compañero de los que han dado su aportación.

Por otra parte, yo podría dar mi punto de vista personal, que va más mucho allá de la violencia de género y de la violencia machista. Yo trabajo todos los días para desenmascarar el auténtico origen de la violencia que se encuentra dentro de mi, y todos los manifiestos del mundo, con los mejores mensajes que podamos imaginar, no son, en mi opinión, más que pequeños destellos de luz que surgen del verdadero lugar de la batalla, que es el interior de cada uno, donde se encuentran las creencias falsas e inconscientes que sustentan la reproducción del sistema, y que solo desaparecen bajo la luz de la conciencia. Todo lo de ahí afuera no son más que molinos que nos parecen gigantes. Pero este mensaje así expresado no sirve para el 25 de noviembre, por eso no lo aporto. Es mucho más importante para mi que seamos una sola voz, y ello exige un esfuerzo por parte de todos por aceptar lo común.

Un fuerte abrazo a todos, en especial para ti, Ernesto.
Oscar

Ernesto dijo...

Confieso que cuando miraba como se enviaba el correo, pensé que a más de uno le podría molestar, pero no creí que os dierais por aludidos, por que en ningún momento iba dirigido a vosotros, aunque sí como una reflexión personal , como otro punto de vista: el mío, que es uno más, ni más ni menos.
Aprendí que no hay palabras hirientes, sino oídos llenos de dudas. Si una historia no tiene que ver con nosotros… la dejamos correr. Os suena?. Pero cuando una historia no nos es indiferente, cuando nos descoloca, digo yo que algo tendrá que ver con nosotros, no?.

Es curioso que moleste que exprese lo que siento… y que os sintáis poco menos que atacados. Parece que tuvierais que defenderos de algo o alguien, dejar vuestro buen nombre inmáculo. A estas alturas no creo que tengáis que demostrar nada a nadie y menos a mí, sólo a vosotros mismos.
Desde luego no pretendía molestar a nadie… de vosotros, y lamento que haya sido así.

Sólo he dado mi opinión, o la he remarcado por que no he dicho nada nuevo.
Me quejo, por que me duele, que si no me quejara…
E.